Diseñado en 1941 por el maestro danés Finn Juhl para su propia casa, el Sofá Poet es mucho más que un mueble; es una escultura habitable. Nacido en una época en la que el funcionalismo rígido dominaba, Juhl se inspiró en el arte surrealista ("arte libre") para crear formas orgánicas y fluidas que rompieran con la norma.
Su nombre, "El Poeta", no le fue dado por el diseñador, sino por una popular tira cómica danesa de 1959 ("Poeten og Lillemor"), donde el protagonista —un joven poeta— se retiraba a este sofá exacto para reflexionar sobre las complejidades de la vida. Su silueta curvilínea, con respaldos y brazos que parecen envolver al usuario en un abrazo protector, ofrece un confort íntimo ideal para dos personas. Es la pieza perfecta para quienes buscan añadir carácter, historia y una dosis de calidez artística a cualquier espacio.